El lunes pasado, el BARRIGÓN volvía a dejar claro que este año va a por todas. El estadio de La Alameda fue testigo de un buen partido, que no de los mejores, del BARRIGÓN. El Shackleton fue abatido por la escuadra verde con un contundente 3-1. El marcador no refleja del todo la situación vivida en el campo, ya que ambos equipos tuvieron oportunidades suficientes como para elevar sus marcadores.
Nuestra reportera, Marifé Lación, comenta los detalles más importantes del partido.
Una típica fría noche de Noviembre se cerró sobre el campo de La Alameda. Dicho estadio no había tenido el honor de recibir al equipo barriguista desde sus orígenes. Tras los primeros rumores que clasificaban el campo como “de tierra”, estos fueron desmentidos al llegar el equipo al estadio y poder comprobar que todo se trataba de un bulo. El césped (artificial) estaba en perfectas condiciones de juego y la iluminación era inmejorable.
La plantilla del Barrigón estaba casi al completo. Eduardo y Mariano fueron los únicos ausentes en la noche. El aficionado barriguista sufrió cuando veía que el portero, Johny, no llegaba justo para el inicio del partido. Pero éste hizo su entrada triunfal en el último segundo previo al comienzo.
La calidad en el campo que sabe demostrar el BARRIGÓN obtuvo su primer fruto cuando Pedro, mediante un disparo desde fuera del área, marcó el primer gol de la noche. El rival supo ponerse a la altura en numerosas ocasiones, pero Johny estuvo inmejorable bajo los palos, ya que fueron varias las oportunidades de gol que desbarató el nuevo portero del BARRIGÓN.
En una ocasión de gol del BARRIGÓN, Luis sufrió un escrotal encontronazo con el portero rival y ambos cayeron al suelo doliéndose de sus partes nobles. Increíblemente, los dos jugadores se golpearon con el balón “ahí donde duele”, pero al final todo quedó en un susto. Con el 1-0 a favor, el BARRIGÓN se fue al descanso.
El segundo tiempo comenzó con la misma intensidad demostrada en el primero. La defensa barriguista repelía una y otra vez los ataques del Shackleton, mientras que la delantera hacía su labor sin terminar de definir ocasiones. En un balón que la defensa del Shackleton no supo asignar, Jawy les robaba la cartera y batía la portería rival, marcado así el 2-0 para su equipo.
En este momento del partido los ánimos se caldearon y el equipo rival perdió los nervios, cometiendo faltas claras e innecesarias, pero que el árbitro no sancionó. Una de ellas estuvo a punto de lesionar a Victor, quien recibió una fuerte patada en su pierna por una entrada de un defensa rival a quien ganó en carrera. Curiosamente, y a diferencia de otros encuentros, ninguno de los equipos recibió una tarjeta. El BARRIGÓN ha vivido partidos en los que las sanciones han sido excesivas y el de la noche del lunes no fue, ni por asomo, uno de ellos.
Entre tanto desconcierto por la actitud del árbitro, en un saque de corner sacado por Guille, Jawy volvía a batir con su pierna mala al portero rival. Pero ese 3-0 no desmoralizó al Shackleton, quien, en lugar de deprimirse por una inminente victoria, puso todo su empeño en darle la vuelta al marcador. Fue en un balón perdido en el medio del campo cuando un delantero rival batía al portero del BARRIGÓN, cruzando el balón al segundo palo.
El 3-1 volvió loco el partido. Los 10 minutos restantes fueron un completo caos. Ambos equipos parecían haber estado jugando un partido completamente distinto al que habíamos visto. Por un lado, unos querían empatar el partido mientras que los otros seguían con la intención de aumentar su índice de goles. Ambos tuvieron muchas ocasiones y muchos errores, pero todo fue inútil ya que el marcador llegó al final del partido con esos números.
El BARRIGÓN vuelve a visitar el norte de Madrid la semana que viene en un campo en el que tampoco ha jugado nunca. Habrá que esperar una semana para poder ver otro partido de nuestro equipo.
ÁNIMO BARRIGÓN !!!
miércoles, 25 de noviembre de 2009
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